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Tema: Reprobación del formalismo | Fecha: Alrededor del 430 a.C. | Autor: Malaquías | Lugar: Jerusalén

Introducción al libro de Malaquías

Malaquías (3:10)

Traed todos los diezmos al alfolí, para que haya carne en mi casa; y ahora probadme en él, dice Jehová de los ejércitos, si no os abro las ventanas de los cielos, y derramo sobre vosotros bendición hasta que sea abundante.

Malaqu√≠as es probablemente contempor√°neo de Esra y Nehem√≠as. Ataca los males que ocurren en Jerusal√©n despu√©s de que el templo haya sido reconstruido y sus servicios restaurados. Nehem√≠as trata muchos de estos males en su informe escrito. Malaqu√≠as es significativo porque su mensaje de juicio sobre Israel por su pecado continuo es la √ļltima palabra de Dios durante 400 a√Īos hasta que otro profeta llegue con un mensaje del Se√Īor.

Dios promete que un d√≠a en el futuro, cuando los jud√≠os se arrepientan, el Mes√≠as ser√° revelado y las promesas del Pacto ser√°n cumplidas. Los 400 a√Īos de silencio se rompen cuando Juan el Bautista predica: ¬®... Arrepentimiento, porque el reino de los cielos es acercado¬® (Mt 3:2). Esta fue una declaraci√≥n de que el Mes√≠as prometido desde hace mucho tiempo (Jes√ļs) hab√≠a llegado.

Capitulo 1:1-5

El privilegio del amor de Dios

Inmersos en los problemas de su estado actual, los habitantes de Jerusalén pierden su perspectiva sobre la obra de Dios y su amor por ellos en el pasado.

Capítulos 1:6 - 2:9

La corrupción de los sacerdotes

Construidos por la codicia, los sacerdotes en los sacrificios ante el altar ofrecían sólo animales enfermos e imperfectos y guardaban lo mejor para sí mismos. Por tu desobediencia. Dios les quita sus bendiciones.

Capítulos 2:10 - 3:15

Los problemas del pueblo

La gente es tan mala como sus sacerdotes. Se divorcian de sus esposas judías para casarse con mujeres extranjeras. Ellos roban los diezmos y ofrendas de Dios y cuestionan arrogantemente el carácter de Dios.

Capítulos 3:16 - 4:6

La promesa del Se√Īor

Dios gasta el resto del libro respondiendo a su pregunta sobre sus promesas. Les dice que habrá un día en que no habrá otro ¨por sirviendo a Dios¨ (3:14), y aquellos que le temen serán bendecidos. Pero llegará un momento en que los malvados serán juzgados. El libro termina con la nota amarga de la palabra ¨maldición¨. Aunque la gente había sido sanada de la idolatría, había poco progreso espiritual. El pecado era abundante, y la necesidad de la venida del Mesías era mayor que nunca.

Fuente: Guia bíblica esencial (JIM GEORGE)